
Foto: Emilio I. Panizo en Flickr
Quien lleve muchos años sin utilizar los vuelos baratos a Bilbao no reconocerá la ciudad aunque el Museo Guggenheim se haya convertido en un icono. El cambio experimentado desde los años ochenta hasta la actualidad ha sido tan profundo como para convertir un entorno portuario e industrial, el que se desarrolló desde el siglo pasado por las riberas de la ría, fuente de contaminación de sus aguas y de frecuentes altercados con los trabajadores de los astilleros en defensa de sus puestos de trabajo, en una zona pensada para el disfrute del ciudadano, recuperada en el plano urbanístico y equipada con pujantes entidades culturales.
El establecimiento de una sede española del neoyorquino Museo Solomon R. Guggenheim fue la punta de ese ambicioso proyecto en el que colaboraron todos los poderes de la comunidad, desde el Gobierno Vasco a la Diputación Foral de Vizcaya pasando por la propia Fundación Guggenheim. El arquitecto canadiense Frank Gehry fue el encargado de diseñar un edificio original, futurista, que rompiera los moldes habituales y entroncara con la tradición de la marca Guggenheim. Y así colocó en Abandoibarra esa extraña pero carismática estructura cubierta de planchas de titanio que no se sabe bien si imitan las escamas de un pez o el casco de un barco pero que le confieren una personalidad característica.
Se inauguró en 1997 y de forma similar al de su hermano mayor de EEUU, un atrio central es el espacio en torno al que se desarrollan tres plantas que acogen una veintena de galerías. Escaleras, pasarelas y ascensores las comunican. En ese diáfano interior se expone de forma itinerante la colección permanente de la fundación, pasando cíclicamente de una sede a otra: Nueva York, Berlín, Venecia y Las Vegas. Exposiciones temporales y el propio museo en sí completan la oferta cultural.
-Dirección: Avenida Abandoibarra 2.
-Horario: de 10:00 a 20:00 entre martes y domingos; lunes cerrado.
-Tarifas: varían, según la exposición, entre 8 y 13 euros. Reducida para jubilados, pensionistas y estudiantes menores de 26 años (7,50 euros). Se pueden comprar también por cajero (La Caixa y, en Vizcaya, BBK) o Internet. Con el Bono Artean (13 euros) hay entrada conjunta al Museo de Bellas Artes.
-Audioguías: incluidas en el precio.
-Discapacitados: acceso habilitado y visitas guiadas especiales.
-Cómo llegar: en Metro con parada en Moyúa; en tranvía con parada en el mismo museo; en autobús con paradas en Plaza del Museo de Bellas Artes (líneas 1, 10, 13 y 18), Alameda de Recalde (13, 27, 38 y 48) y Plaza de la Salve (11 y 71).
















